jueves, 10 de diciembre de 2015

.Rabiosa.

A veces nos topamos en la vida con una persona. Que en realidad no es nadie, pero es todo. Es lo que quieres ser, lo que deseas ser, es todo lo que un día soñaste sin soñarlo. Es tu lado bueno, la mejor cara... y también es la peor.

La persona que saca lo peor de ti, que sin proponerselo, incluso dejándote en ese margen de indiferencia, puede con un pequeño acto hundirte en la miseria. Transformar tu paz en guerra. Hacer que olvides ese aura de pasotismo autoimpuesto para entrar en cólera.

Entrar en cólera por algo que no deberías, que no tiene nada que ver con tu vida.

¿Tenéis a alguien así?. Lo más perturbador... es que no es nadie, no es amigo, no es pareja, no es familia. Es una persona con la que por casualidades de la vida, te cruzaste... y algo te engancho. Porque a veces pasa... que nos enganchamos a algo que no existe. Ni va a existir. La racionalidad lo impide.

Pero sigue, con actos que hace sin más, sin dirigirtelos, solo porque es lo que le toca hacer.... haciéndote subir al cielo, o hundirte en la misera.

Es envidia... creo que es eso... quieres ser él... o ella.
Quieres arrebatarle todo, porque crees que te lo mereces más. Qué la vida es injusta, que eso ya lo sabíamos tu y yo.

Es una sensación tan extraña... y lo más extraño es que siguen pasando los años... y solo esa persona ha logrado causarte esas sensaciones...

Llevarte al cielo con un guiño o al infierno por seguir avanzando.


Nada más...